En tu boca conviven cientos de especies de bacterias, hongos y otros microorganismos. Lejos de ser un problema, esa comunidad, la microbiota oral, es la primera línea de defensa de tu boca y un factor que la investigación relaciona cada vez más con la salud del resto del cuerpo.
Este artículo resuelve lo esencial: qué es la microbiota oral, qué funciones cumple, qué ocurre cuando se desequilibra y qué puedes hacer para mantenerla sana. Sin tecnicismos innecesarios y con la evidencia científica actual.
La microbiota oral es el conjunto de microorganismos que habitan de forma natural en la cavidad bucal: bacterias en su mayoría, pero también hongos, virus y arqueas. Viven sobre los dientes, la lengua, las encías, el paladar y la mucosa de las mejillas.
Es la segunda comunidad microbiana más abundante del cuerpo humano, solo por detrás de la intestinal, y la primera en diversidad. El proyecto eHOMD (expanded Human Oral Microbiome Database) ha catalogado en torno a 700–770 especies bacterianas distintas en la boca y el tracto aerodigestivo. No todas están presentes a la vez ya que muchas son transitorias y solo unas decenas residen de forma estable formando el biofilm que protege la cavidad.
Entre los géneros más habituales en una boca sana están Streptococcus, Veillonella, Lactobacillus, Actinomyces y Gemella. La composición no es la misma durante toda la vida, cambia con la edad, la alimentación, la higiene y los hábitos.
Aclarar estos conceptos ayuda a entender el resto del artículo:
Una microbiota equilibrada trabaja a tu favor de varias formas:
Cuando la microbiota está en equilibrio se habla de eubiosis. Las especies beneficiosas predominan y la boca se mantiene sana. Cuando ese equilibrio se rompe y proliferan especies perjudiciales, se produce una disbiosis.
La disbiosis es la raíz de la mayoría de los problemas bucales. No suele deberse a una única «bacteria mala», sino a un cambio en la proporción y el comportamiento del conjunto. Y, como veremos, sus efectos no se quedan dentro de la boca.
La disbiosis oral está detrás de las afecciones más frecuentes que se atienden en una clínica dental:
Aquí está el motivo por el que la microbiota oral ha pasado de interesar solo al dentista a interesar también a la medicina. Cuando hay disbiosis y enfermedad periodontal, las bacterias y los mediadores de la inflamación pueden pasar al torrente sanguíneo y mantener al cuerpo en un estado de inflamación crónica de bajo grado. La evidencia actual asocia ese proceso con varias condiciones:
Los factores que más rompen el equilibrio bucal son, en buena medida, controlables:
El objetivo no es eliminar bacterias, sino mantener el equilibrio. Estas pautas lo favorecen:
Conviene pedir cita si notas sangrado de encías, mal aliento persistente, sensibilidad, encías retraídas o movilidad dental. Estas son algunas señales de que el equilibrio se ha roto y pueden indicar la presencia de una enfermedad periodontal. Una valoración a tiempo por un especialista en periodoncia permite detectar el problema y tratarlo antes de que avance, facilitando su control y la conservación de tus dientes.
En Clínica Gallego cuidamos tu salud dental y tu sonrisa. Realizamos revisiones y limpiezas profesionales que ayudan a mantener tu microbiota oral en equilibrio y a prevenir tanto problemas bucales como sus efectos en el resto del organismo.
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