¿Es real el contagio de las caries?

Las caries no se contagian como un resfriado, pero las bacterias que las producen sí pasan de una boca a otra a través de la saliva. Que esas bacterias acaben provocando una caries depende de cómo te cuides los dientes y de cuántas veces al día tomes azúcar.

Hay que verlo desde dos perspectivas. Por un lado, una caries ya formada no se pega, y un beso no te deja una muela picada de un día para otro. Aun así, lo que sí viaja son las bacterias, sobre todo de los padres a los hijos pequeños.

contagio de las caries
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¿Cómo se transmiten las caries entre personas?

Para entenderlo conviene saber cómo nace una caries. Las bacterias de la boca convierten los azúcares y los almidones en ácidos, y esos ácidos, junto con las propias bacterias, restos de comida y saliva, forman la placa, esa película pegajosa que se queda sobre el diente. Son los ácidos los que lo van dañando. Las bacterias son solo una parte: los especialistas consideran la caries una enfermedad infecciosa y a la vez multifactorial, porque para que aparezca hacen falta bacterias, un diente que pueda dañarse y azúcares con los que alimentarlas, como explica la revista Anales de Pediatría Continuada.

La bacteria que más se ha estudiado es el Streptococcus mutans, y viaja sobre todo en la saliva. Lo que pasa de una boca a otra es esa bacteria, y puede hacerlo con cualquier gesto que mezcle saliva: un beso en la boca, compartir cubiertos, vasos o botellas, morder el mismo bocadillo o usar el cepillo de dientes de otra persona.

Eso no significa que cada beso acabe en una caries. En un adulto, recibir esas bacterias no basta. Según Mayo Clinic, el riesgo sube cuando se pica o se beben líquidos azucarados con frecuencia, cuando hay poca saliva o empastes antiguos desgastados, y también con la edad, porque los niños pequeños y las personas mayores son más vulnerables. Por ejemplo, si tu pareja tiene caries sin tratar, no hace falta dejar de besarse: lo sensato es que las revise un dentista y que los dos cuidéis la boca.

¿Puede una caries pasar de un diente a otro?

Una caries no se desplaza por la boca como una mancha. Cada una se forma en el punto del diente donde se acumula la placa, y lo que comparten dos dientes vecinos es la misma saliva y las mismas bacterias. Si entre ellos queda placa porque el cepillo no llega, esas bacterias pueden empezar una caries nueva en el diente de al lado. Las caries entre dientes son habituales, y el hilo dental diario ayuda a prevenirlas. Lo mismo ocurre alrededor de un empaste antiguo que se ha desgastado, así que conviene que el dentista los revise en cada visita.

Con la infección pasa algo parecido. Si una caries atraviesa el esmalte y llega a la pulpa, que es el nervio de la muela, puede infectarse y doler, y en los casos graves acabar en un absceso o en la pérdida del diente. Pero esa infección es un problema de esa pieza y se trata en ella: no salta a las demás como un virus. Lo que importa es no dejar que avance: según MedlinePlus, tratarla pronto resulta menos doloroso y más barato.

El contagio de las caries de padres a hijos

Los bebés adquieren las bacterias de la caries a partir de la saliva de su madre o de quien los cuida, y puede ocurrir ya durante el primer año de vida. Los estudios genéticos que recoge la Revista Médica Clínica Las Condes indican que aproximadamente la mitad de los niños acaba con al menos una cepa idéntica a la de su madre.

Casi siempre ocurre sin que nadie se dé cuenta: probar la papilla con la misma cuchara con la que luego se la das, besar al bebé en la boca o limpiarle el chupete con tu propia saliva.

Hay dos etapas en las que es más fácil que las bacterias se instalen: entre los 19 y los 31 meses, cuando salen los molares de leche, y otra vez entre los 6 y los 12 años. Cuanto más tarde llegan, mejor, porque los niños que las adquieren a partir de los 5 años tienden a tener menos caries. Entre compañeros de guardería el contagio es más lento que entre madre e hijo, porque el contacto es más corto y menos íntimo.

También pesan las tomas por la noche y el exceso de azúcar. No son raras: en España casi el 20 % de los niños tiene caries a los 3 años y alrededor del 40 % a los 5, según Anales de Pediatría Continuada.

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Cómo evitar que las caries se pasen a otros

Quien tiene una caries muchas veces no lo sabe, y por eso puede pasar las bacterias sin enterarse: al principio no da ningún síntoma. Cuando crece empieza a dar la cara, con sensibilidad, dolor con lo dulce, lo frío o lo caliente, manchas marrones, negras o blancas, un agujero visible o dolor al morder.

Lo que protege del contagio es lo mismo que protege de cualquier caries: cepillarse los dientes dos veces al día con pasta con flúor, sin saltarse la noche, y usar hilo dental a diario.

MedlinePlus añade otras medidas sencillas: evitar picar entre horas y tomar los alimentos pegajosos durante las comidas, porque así pasan menos rato pegados a los dientes; hacerse limpiezas profesionales cada seis meses; y poner selladores en las muelas del fondo, que son las más expuestas porque tienen surcos donde se acumula la placa. Y si notas la boca seca a menudo, coméntalo en la revisión, porque la saliva es una de las defensas naturales del diente.

El cepillo de dientes merece mención aparte: cada uno debe tener el suyo y no dejarlo en contacto con los de los demás. Si vas a ser padre o madre, o ya lo eres, lo más útil es cuidar tu propia boca. Para reducir el contagio a los hijos se recomienda una buena higiene oral de los padres, asesoramiento sobre alimentación desde el embarazo, no alargar el biberón más de la cuenta y llevar al niño al dentista antes de que cumpla el año. Y cuanto antes se actúe con la madre, durante el primer año del bebé, mejor funciona la prevención.

En Gallego Experiencia Dental, en Sevilla, nuestros odontólogos especializados usan tecnología de diagnóstico avanzada para detectar una caries cuando acaba de empezar, antes de que duela, y poder tratarla con técnicas mínimamente invasivas que preservan tus dientes. Si llevas tiempo sin revisarte, es una buena razón para hacerlo.

Y si te preocupan los niños de casa, nuestro odontopediatra puede verlos desde su primera visita y explicaros cómo cuidarles los dientes desde el principio.